2 de agosto de 2010

1 de agosto de 2010

“Si quieres la paz, lucha por la justicia”: Pablo VI (1897-1978).

El problema sigue. Es por los infundios —artilugios legaloides— en los que se basó el presidente Felipe Calderón desde el domingo 11 de octubre de 2009, para decretar la extinción de la compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) y echar a la calle a sus 44 mil trabajadores y 20 mil jubilados. Fue con el uso de la fuerza, porque con el clásico sabadazo llegó la policía federal en horas de la noche (como los ladrones o los dictadorzuelos) y tomó todas las instalaciones del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), sin más.
Desde entonces a la fecha, el gobierno de Calderón ha utilizado todas las medidas posibles —también las imposibles—, para justificar la desaparición (en su momento no probó la causa de “utilidad pública” para la extinción) forzada de LyFC, y desacreditar a los trabajadores que están en pie de lucha por defender su fuente de trabajo. Siempre le apostó al desgaste. Es decir, a que los trabajadores se cansaran de protestar en las calles y que la ciudadanía les diera la espalda por generar cierre de calles o avenidas.
Pero no ha sido así. Con todo y que el gobierno calderonista utilizó el aparato televisivo para golpear a los trabajadores agrupados en el SME (por cierto los primeros indicios de las intenciones gubernamentales de apoderarse de LyFC fue la intromisión del titular del Trabajo, Javier Lozano para no otorgar la “toma de nota” tras la última reelección de Martín Esparza como dirigente del sindicato), tratándolos de flojos porque no hacían su trabajo, de que ganaban miles en salario y prestaciones, vacaciones, etc., para cerrar con que prestaban un mal servicio, no le cuadró.
Tampoco la política de convencimiento de jugosas liquidaciones, cuanto más pronto mejor, si los trabajadores se prestaban a la política de la zanahoria, porque fueron pocos aquellos que —apenas el 6 por ciento, 2 mil 527 orillados por la necesidad, seguramente— acudieron a obtener un finiquito. Luego, las promesas de recontratación en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), promovida abiertamente por Lozano resultaron más vacías que una cáscara de nuez. A lo más les ofrecieron abrir un “changarro” (estilo Fox; les faltó la promesa de la “tele” y el “bocho”) a beneficio de la cadena trasnacional Oxxo.
¿Y con el servicio? ¡Ah, pero qué problema! Dijo Elías Ayub, el titular de la CFE, que si ellos abastecían un territorio tan amplio que comprendía el resto del país, sus “ingenieros” se darían abasto. Y sin mayores problemas. Pues también eso resultó un fiasco. Porque nunca han podido con el paquete. Ni al principio, ni últimamente, porque para justificar su ineficacia han acusado a los “ex” —para ellos— trabajadores del SME de sabotaje.
Por cierto que, en el recuento último de Proceso, se encontró que, como todas las medidas para justificar el decreto de extinción de LyFC carecen de fundamento (ni siquiera actos de presunta “corrupción”, vestigios de “ineficacia” y “prestaciones onerosas”, etcétera. “En Los Pinos no cuentan con pruebas de actos de corrupción ni de datos concretos sobre fallas técnicas ineficiencias y privilegios sindicales que el presidente argumentó”, escribió Daniel Lizárraga), es a partir de aquél sabadazo del 10 de octubre que se han abierto las denuncias.
Tras la movilización de lostrabajadores y hasta abril pasado —dice Proceso—, es cuando el gobierno arremete contra el sindicato. “La PGR mantenía abiertas 250 averiguaciones contra líderes y miembros del SME, además de 26 actas circunstanciadas… y 19 expedientes en manos de jueces federales”. Son “11 (acusaciones) por robo, 67 por sabotaje, 11 por amenazas, 7 por ataques a las vías generales de comunicación, 6 por actos contra el consumo y la riqueza nacional (sic), 5 por oponerse a ejecución de obra, 5 por lesiones y 2 por fraude. Y otras 36 por diversos delitos”.
Todo eso post festum. Artilugios legaloides para tratar de golpear a la dirección sindical. Porque, lo mejor del caso, hasta hoy no hay en las leyes elementos que le den siquiera el beneficio de la duda al presidente Calderón. Salvo el interés económico que anda de por medio, con eso del triple play. Un jugoso negocio, como lo dijimos en nuestra columna del 19 de mayo (ver en la liga http://www.alainet.org/active/38275&lang=es) que Calderón amenaza con entregar a los españoles que andan sobre la fibra óptica, una opción para las telecomunicaciones (datos, imagen y voz) que promete ganancias por 6 mil millones de dólares.
Por supuesto que ese es un argumento poderoso. Pero Calderón no puede estar por encima de las leyes. ¡Mucho menos de la Constitución Política! Por eso, uno de los abogados del SME, Raúl Carrancá, ha presentado ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) toda la argumentación que desnuda de pies a cabeza las falsedades del decreto de extinción de LyFC de Calderón. Esos elementos, junto con la parte laboral que representa para el sindicato electricista, Néstor de Buen, fortalecen la petición ante la Corte.
Así, después de que el 5° Tribunal Colegiado de Circuito no resolvió la petición de amparo del SME en contra del decreto, el ministro Sergio A. Valls Hernández atrajo el caso. Él fue quien se lo llevó a la Corte. Y ahora los trabajadores esperan una resolución favorable, porque tienen todos los elementos jurídicos, laborales y sociales, para lograr una salida digna de un conflicto que surgió por una decisión autoritaria y presidencial.
En plática con Maniobras del poder, el secretario del trabajo del SME, Eduardo Bobadilla, adelantó una posible solución. Antes aclarar que los abogados decidieron presentar una sola demanda de amparo pero con doble contenido: de inconstitucionalidad y laboral, “la primera vez que se hace”. Para eso elaboraron una síntesis de las 500 fojas. Para consumo de la Corte. En la parte laboral, Bobadilla adelanta que el SME plantea el asunto de “la sucesión patronal”. O del patrón sustituto con CFE, o la empresa que decida el gobierno.
El SME plantea, en voz de Eduardo, “que la SCJN no tenga ningún problema, ningún pavor para determinar a favor de los electricistas. No pedimos que la Corte se enfrente al gobierno federal. Hay una salida en la demanda, y la salida es la sucesión patronal”. Y con eso —dice— la Corte no le pegaría al presidente. El SME plantea una solución política del conflicto que permitiría “además de una salida digna, para levantar los compañeros de la huelga de hambre” que mantienen en el Zócalo. Porque la dignidad está primero.
http://alainet.org/active/38355&lang=es

Correo Ilustrado: Abren centro de acopio de útiles escolares para niños del SME

En los próximos días tendremos el regreso a clases y para que la compra de útiles escolares no sea una carga económica pesada para los padres y madres del SME, quienes integramos la Casa del Movimiento en Gustavo A. Madero nos solidarizamos y abriremos un centro de acopio de “Útiles escolares para los hijos e hijas de trabajadores del SME”, del lunes 2 al domingo 8 de agosto de 9:30 a 18 horas, en Bustamante #98, col. Martín Carrera, entre Santa Ana y av. Martín Carrera (cerca del metro Martín Carrera). Seguiremos atentos a la solución del conflicto entre el SME y el gobierno federal.

Casa del Movimiento en Gustavo A. Madero. Sóstenes Morales, responsable

El Sol de Hidalgo: Reportan 100 apagones en una semana

José Luis Rico

Pachuca, Hidalgo.- En solamente una semana, fueron reportados 100 apagones que afectaron diversas localidades de Pachuca, Tulancingo, Actopan y Tula, lo que pone evidencia el mal estado de las redes de distribución, informó Luis Espinosa, secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas.

Durante el fuerte temporal que azotó al estado de Hidalgo, las suspensiones del fluido fueron más continuas y prolongadas, pues, en algunas localidades del sur de la capital hidalguense y en la región de Zempoala, la falta de electricidad llegó a durar hasta 12 horas, precisó.

Durante la temporada de lluvias aumentan las averías porque el viento y la humedad afectan las instalaciones.

Pero, en lo general, afirmó el secretario del SME, es latente el riesgo de un colapso eléctrico en todo el Valle de México, donde se ubica Hidalgo, debido a que faltan trabajos de mantenimiento en las líneas, además de que el equipo es antiguo y obsoleto.

Durante lo más crítico de las lluvias de la semana anterior, se supo de al menos 100 apagones que incluso afectaron la zona de pozos mediante los cuales se abastece de agua a la capital del estado, comentó.

“Sí se han producido disturbios importantes no sólo por el clima, sino, además, por la falta de trabajos preventivos y correctivos”.

Añadió: “Sin duda, hay peligro de una grave crisis no sólo en ciudades hidalguenses, sino en toda la región central del país, incluidos el Estado de México y el Distrito Federal donde se concentra la cuarta parte de la población nacional”.

Luis Espinosa opinó que debe promoverse la renovación integral del equipo, reforzar y crear nuevas subestaciones, tener más líneas de transmisión y distribución.

Comentó que las zonas más afectadas por las suspensiones del fluido han sido Pachuca, Tulancingo y Tula.

En la capital hidalguense, resultó afectada la zona de los pozos Téllez. “Desde Matilde hasta el Arco Norte, toda esa área quedó a oscuras durante 10 y 12 horas”.

Igualmente, desde el trébol de la Paz hasta la región de Zempoala, no hubo electricidad en la madrugada del domingo.

Los apagones han sido intermitentes, aunque breves, en gran parte de la capital hidalguense, situación que podría empeorar durante la actual temporada de huracanes, alertó el dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas.

La Jornada: Solucionar el conflicto del SME, entre las prioridades de Blake


francisco-blake

En sus primeros 15 días de gestión, el titular de la Secretaría de Gobernación (SG), José Francisco Blake Mora (sucesor de Fernando Gómez Mont), avanza en la integración de su equipo y en la definición de una agenda de temas prioritarios que incluye la solución del conflicto con los electricistas.

Para el primer punto optó por uno de sus ex compañeros en el gobierno de Baja California, José Óscar Vega Marín, para ocupar la Oficialía Mayor de la SG, dependencia que ejercerá este año un presupuesto de 8 mil 370 millones de pesos.

Como segundo enroque eligió a Felipe de Jesús Zamora Castro, ex abogado general de la Cámara de Diputados e integrante de la Comisión Nacional de Elecciones del PAN, para ocupar la subsecretaría de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos.

No se descartan más movimientos en Bucareli, incluso en otras subsecretarías. Blake Mora fue secretario de Gobierno de Baja California; con esa experiencia en la solución de conflictos, busca avanzar en la negociación con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

Como primer paso, logró que el gremio encabezado por Martín Esparza levantara la huelga de hambre colectiva que tenía este sindicato en el Zócalo capitalino. A cambio, el sindicato espera respuesta acerca de la solicitud de toma de nota (reconocimiento oficial) para su comité central, paso fundamental para avanzar en un amplio acuerdo relativo a la posible reinserción laboral de los 17 mil electricistas en resistencia.

En la semana que inicia se realizará otra reunión de diálogo encabezada por Blake y en la cual participa también el secretario del Trabajo, Javier Lozano.

SME, organización con mayor número de movilizaciones federales: GDF

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), esta considerado como la organización con mayor número de movilizaciones de carácter federal, de acuerdo con un informe semestral elaborado por la Secretaría de Gobierno del Distrito Federal.


A través de un comunicado, la dependencia capitalina, informó que al SME, le sigue la Coordinadora Nacional para la Educación (CNTE) con 48 movilizaciones; la Central Campesina Cardenista (CCC) y por último la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA).

Mientras que en el ámbito local, se encuentran la Asamblea de Barrios con 11, vecinos de las colonias La Malinche, El Tanque con 9, Frente Popular Francisco Villa Independiente, vecinos de la Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco y la Central de Unitaria de Trabajadores.

Para este informe se tomó en cuenta el periodo del 1 de enero al 30 de junio de este año y quedaron registradas mil 585 movilizaciones en las calles de la Ciudad de México, lo que significa un promedio de 8.8 por día, es decir, ligeramente menor al resultado del año pasado.

Y es que de acuerdo con el informe semestral, elaborado por la dependencia capitalina, persiste el hecho de que las afectaciones de mayor impacto en la ciudad son originadas por grupos sociales que se movilizan por demandas de competencia del gobierno federal, por lo que el gobierno capitalino ha actuado como interlocutor entre manifestantes y órganos de gobierno.

En 2009 la cifra de expresiones en las calles fue de mil 634, lo que da como resultado la disminución en un tres por ciento en los resultados reflejados por la ejecución de una mejor política de atención social y ciudadana con una perspectiva democrática, la cual tiene el objetivo de respetar el derecho de expresión de los ciudadanos garantizando el libre tránsito.

La dependencia a cargo de José Ángel Ávila Pérez, señala en el documento que las movilizaciones del ámbito federal fueron 787, lo que representa el 50 por ciento del total que se tuvo en las calles de Distrito Federal y hubo una asistencia de 111 mil 119 asistentes.

Algunas manifestaciones de carácter federal tienen un alto grado de complejidad social y están relacionadas con problemáticas no resueltas por el gobierno quien directamente debería ser responsable de la atención a través de sus dependencias, por ejemplo escasez de agua y demanda de suministro de energía eléctrica, enfatizó el documento.

Respeto a las manifestaciones vinculadas con demandas del ámbito local presentaron 553, es decir, tres por día, con una participación de 448 mil 881 personas, que fueron atendidas mediante mesas de concertación, que permiten reducir el impacto en la vía pública, canalizando las demandas a las instituciones correspondientes.

De los eventos registrados, 629 fueron concentraciones, 439 bloqueos, 255 marchas, 79 mítines, 31 deportivos, 27 plantones, siete de tipo religiosos, tres culturales y 115 con diversos motivos.

Proponen electricistas integrarse al área de distribución de CFE

Insiste el sindicato en que se adopte la figura de patrón sustituto


En la mesa de diálogo entre el gobierno federal y el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) la discusión central será si existen alternativas para dar empleo a los 17 mil trabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LFC) que se mantienen en resistencia.

En su propuesta, entregada en la mesa de la Secretaría de Gobernación, el sindicato tomó como base los requerimientos operativos y de personal para la zona central del país diseñados por la propia Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Con base en ello, los electricistas serían integrados, básicamente, en el área de distribución, lo cual alienta al SME porque la mayoría de quienes no han aceptado su finiquito es personal operativo.

Por ejemplo, los linieros de torres de alta tensión representan el bloque más compacto, con el menor número de bajas después de 10 meses de la extinción de LFC, lapso durante el cual han aceptado su liquidación, bajo la forma de renuncia voluntaria poco más de 28 mil trabajadores de una plantilla original de 44 mil.

El caso de los linieros es especial: de un grupo de mil 200, sólo se liquidaron 150, es decir, la desbandada hacia el finiquito no fue del personal operativo, sino de las áreas administrativas con un retiro de 85 por ciento. En este sector es donde, además, se manifestó el mayor apoyo a Alejandro Muñoz, del grupo antagónico al líder Martín Esparza.

De acuerdo con un análisis del SME, del grupo de 17 mil 300 en resistencia (hay que restarle algunos cientos que aceptaron su renuncia voluntaria en la tercera etapa de liquidación ofrecida por el gobierno) hay 9 mil 282 trabajadores operativos, 5 mil 400 de labores administrativas diversas (ahí están incluidos ingenieros y dibujantes, por ejemplo) y el resto, unos 2 mil 589, son del área comercial de lo que fue LFC.

Del grupo operativo hay una subclasificación en la que se precisa que hay 800 electricistas de líneas aéreas (adicionales a los de alta tensión), 812 de las zonas foráneas y 340 de la red aérea. El retiro de trabajadores de LFC ocurrió principalmente en las oficinas, subestaciones y otras instalaciones ubicadas en el Distrito Federal, toda vez que de las divisiones foráneas, operadores de los municipios circundantes a la capital, el retiro fue en menor porcentaje; de 8 mil empleados, quedan 4 mil aproximadamente.

El SME insiste en adoptar la figura del patrón sustituto, u otra similar, pero ligada a recuperar el empleo en el sector público, fundamentalmente.

Una opción es que la CFE nos contrate para operar una estructura que ya existe. La mayoría de nuestros compañeros estarían entonces en el área de distribución de comisión, señaló un dirigente sindical consultado.

Entre los argumentos del SME figura que la CFE debe contratarlos porque es esta empresa la que opera actualmente lo que fue el área de influencia de LFC.

Como se ha difundido, el día de la extinción del organismo, el 11 de octubre pasado, la Secretaría de Energía envió al director de la CFE, Alfredo Elías Ayub, el oficio 300.250/2009 en el cual le indica que solicitó al organismo liquidador ponga inmediatamente a disposición de la CFE los bienes de la empresa que se extingue, así como los derechos accesorios y asociados a dichos bienes.

Si bien la Suprema Corte de Justicia dio validez al decreto de extinción, queda pendiente el litigio respecto a los derechos laborales y una eventual reinserción o reinstalación. Al respecto, sindicato y Secretaría del Trabajo coinciden en que actualmente hay más de 30 mil demandas por despido injustificado que analiza la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.

El problema jurídico que aprecia el gobierno, comentaron fuentes del SME, es que ese grupo de demandantes está integrado por miles de quienes ya cobraron su finiquito de renuncia voluntaria, pero también de otros tantos miles que se niegan a hacerlo.

La mesa de diálogo se anunció el pasado 22 de julio y de inmediato el SME levantó la huelga de hambre colectiva que mantenía desde hacía tres meses en el Zócalo capitalino. Derivado de ello, el lunes 26 de julio se realizó la primera reunión de trabajo de esa mesa, en la cual se detalla que el objetivo será explorar y encontrar alternativas laborales en el sector eléctrico, conforme a derecho, a los objetivos de la política pública que orientan al sector y, en su caso, a la disponibilidad presupuestal.

Los trabajadores buscan además, de manera alterna, avanzar en un objetivo trazado desde antes del decreto de extinción de LFC: formar una empresa de telecomunicaciones para dar servicio de fibra óptica.