22 de junio de 2010

EL UNIVERSAL

SME amaga con movilizaciones a 'otro nivel'

Advierte el gremio que si el fallo de la Corte en torno a la extinción de Luz y Fuerza del Centro les es adverso, los ministros 'estarán perdiendo al país'





El Sindicato Mexicano de Electricistas confía en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) haga valer la Constitución para revertir la desaparición de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), de lo contrario advirtió que un fallo adverso los obligaría a llevar las cosas "a otro nivel" a través de la movilización social en todo el país, que ya tiene adelantada.

En conferencia de prensa ofrecida este sábado en las instalaciones del sindicato de la extinta LyFC, el secretario del Exterior del SME, Fernando Amezcua, dijo que a pesar del fallo en la guardería ABC que no dejó satisfechos a varios sectores de la sociedad, todavía confían en que los ministros de la Corte hagan valer la ley y les otorguen el amparo que interpusieron por la desaparición de LyFC.

Opinó que la Corte tiene en sus manos restituir el orden Constitucional en el caso de LyFC, por lo que la presión es para los ministros, no para el sindicato.

"En serio no nos lleven a tomar las cosas a otro nivel, no lo queremos hacer, tenemos con qué hacerlo. Hoy la organización del país, del pueblo, se la vamos ganando al gobierno federal", advirtió.

Acompañado de otros dirigentes sindicales del país, reunidos por el primer "Encuentro Sindical Nuestra América" en su capítulo México, sostuvo que si en la Corte hacen lo mismo que en otros casos con el amparo del SME, "estarán perdiendo al país".

Aseguró que tienen confianza plena en la Corte por lo que dicta la Constitución, la Ley Federal del Trabajo, y otros ordenamientos, y en que ni siquiera el presidente Felipe Calderón ha podido establecer lo que significa liquidar una empresa de LyFC.

Amezcua reconoció sin embargo que saben "como actúan las personas" en forma individual, y recordó que no es el primer caso el de la guardería ABC.

"Nosotros decimos: tiene la Corte, tienen los ministros hoy en sus manos la posibilidad de restituir el orden Constitucional, ellos tienen en sus manos eso, la presión es para ellos no para nosotros en el SME".

Aseguró que la huelga de hambre que mantienen en el Zócalo no es para presionar a los ministros, sino para concientizar y organizar a toda la sociedad a favor de los electricistas.

"Estamos ganando la batalla de la organización social en contra del gobierno federal", dijo.

En cuanto el supuesto rechazo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a la denuncia interpuesta por el SME, Amezcua aclaró que no se trató de ningún rechazo y sólo se les pidió más información para poder dar trámite a la denuncia.

Al respecto, explicó que sus representantes legales ya recopilan la información necesaria con el fin de continuar con el camino que habrá de tomar la inconformidad.

"(La OIT) no rechazó absolutamente nada, lo que está pidiendo es que se den mayores elementos en forma ya particular de varios artículos", dijo el representante del SME.

Consideró que es "entendible" la postura de la Secretaría del Trabajo la cual difundió que se trataba de un rechazo al SME, luego de que se "le abucheó secretario del Trabajo (Javier Lozano" en la OIT.

Amezcua aclaró que todavía tienen otras alternativas a nivel internacional, como recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Recordó que si la Corte mexicana falla en su contra, "no es la única instancia" y recurrirán a las otras opciones que les quedan en el exterior.

En cuanto a la posición del Jurídico del Senado, que pidió a la juez de Distrito rechazar el amparo al SME, como reveló EL UNIVERSAL, el dirigente sindical lamentó esa postura y refirió que fue un acto similar como el de la Cámara de Diputados.

Preparan cumbre sindical en Venezuela

Amezcua informó junto con otros representantes de organizaciones sindicales del primer "Encuentro sindical Nuestra América" en su capítulo México que se lleva a cabo hoy, con miras al tercer encuentro sindical que se llevará a cabo en Caracas, Venezuela del 22 al 24 de julio.

En el primer encuentro participan 185 delegados de más de 36 organizaciones pertenecientes a 16 estados de la República mexicana.

Los participantes tienen como objetivo analizar y discutir la situación laboral en México, y tomar acuerdos para elaborar una posición única a Venezuela.

En el encuentro analizarán los "ataques y agresiones" que ha sufrido la clase obrera mexicana, en casos como la mina de Cananea, y Pasta de Conchos, así como la desaparición de LyFC, con la participación de las organizaciones sindicales más emblemáticas y las opciones para mejorar la situación.

Los sindicalistas mexicanos denunciarán en el foro de Venezuela las agresiones y destacarán la unidad sindical en el país, necesaria para avanzar en mejoras a la clase trabajadora.